Pues cómo en toda historia, todo tiene su principio, y este, su primera vez.

Moríamos de ganas de pasar al menos una noche fuera con la furgo, así que sin mucho pensarlo y con lo justo para dormir y poco más, nos lanzamos a “la aventura“.

Residimos en Tenerife, y nuestra idea era pasar 3 días en Gran Canaria, durmiendo una noche en La Presa de Las Niñas, pero por motivos laborales, finalmente no pudimos dar el salto de isla, así que nos fuimos hacia el noroeste de Tenerife, en concreto a la zona de Teno, el Parque Rural del mismo nombre, con visita a La Punta de Teno y finalmente Buenavista del Norte.

En esta segunda opción, al no haber podido ir a Gran Canaria, la idea era pasar noche en Punta de Teno, y pasamos parte de la tarde allí recorriendo los áridos caminos que van acabando en grandes acantilados. No sin antes subir a Teno Alto, un pequeño caserío de menos de 100 habitantes, dónde todavía queda algún pequeño restaurante típico y las queserías que tanto renombre tienen para los habitantes de la isla. El queso fresco y curado de cabra es un IMPRESCINDIBLE al pasar por la zona, así cómo el ahumado. ( Importante llevar efectivo, pues no todas las zonas disponen de cobertura para cobrar con datáfono ).

Hay un pequeño restaurante justo en medio del caserío, que queda a mano derecha, y que tiene una gran fama por su carne de cabra, pero resultó que los Lunes era su día de descanso, por lo que comimos en la Terraza La Piñata, y nos decantamos por los plátos típicos que nos suelen gustar y a los que les teníamos tantas ganas ese día. Fué todo un acierto.

 

Comimos pan casero calentito con 3 salsas, escaldón de gofio, huevos rotos, queso asado, carne fiesta y vino de la casa. El precio total fueron 28€, con bebidas, café, etc. MUY ASEQUIBLE.

Tras la comilona, aprovechando el solecito de la zona, y el frío incluso agradable de después de comer, nos acostamos estrenando el cobijo de la furgoneta por primera vez, para descansar y reposar la comida durante 30/45 minutos.

Una vez recuperados, carretera y curvas en dirección al faro y la Punta de Teno, pasando el municipio de Buenavista y las curvas por los acantilados que se pueden reconocer en la sexta entrega de la saga Fast and Furious ( A Todo Gas ).

“Atentos al acceder a la Punta de Teno, pues Jueves, Viernes, Sábado, Domingos y Festivos, de 9 a 20h, el acceso y circulación por la carretera, está limitado sólo para Taxis y Transporte Público. Se puede permanecer dentro del parque rural, pero no circular por dicha carretera.”

Llegamos a la que probablemente sea la zona más extensa “virgen” de la isla de Tenerife, y la que parece ser completamente independiente del resto. En resumen, un bonito faro, una zona de parking, una playa preciosa con vistas a los Acantilados de Los Gigantes e infinidad de pequeños senderitos que nos llevan a innumerables calitas y pequeñas piscinas naturales.

La pequeña playa estaba bastante llena de gente a pesar de ser entre semana, y lo más sorprendente son los encuentros con bañistas y pescadores que se “pierden” entre rocas y acantilados bastante alejados de la zona de aparcamientos. LLegamos a ver sitios realmente bonitos dónde si no hubieramos visto a gente, hubieramos creído que no se podía acceder, ¡Así que tomamos nota!

De vuelta a las cercanías del faro, el viento empezó a soplar hasta dificultar el caminar por la zona, así que nos decidimos a cambiar nuestra zona de pernocta por cualquier otra sin tanto viento, inlcuso dentro de la furgoneta llegaba a ser incómodo, por lo que abrimos para guardar nuestras cosas, aprendiendo una de las lecciones que tendremos en cuenta de ahora en adelante:

NUNCA ABRIR PORTÓN TRASERO Y LATERAL A LA VEZ SI HACE VIENTO.

El huracán que pasó durante 10 segundos por dentro de la furgo, a parte de limpiar cualquier mota de polvo o pelos de Nala que hubieran por dentro, se llevó por delante sábanas, ropa y oscurecedores… que pudimos recuperar a excepción de una almohada que creemos acabó cerca de La Gomera, porque estuvimos practicamente 30 minutos buscando por todos los alrededores y jamás vimos ni rastro.

Si alguien de la zona encuentra una almohada con una funda de una Volkswagen T1, ¡Que se acuerde de nosotros!

Así que visto lo visto, de camino a Buenavista, que es uno de los municipios que forman el parque rural de Teno y el más próximo al extremo noroeste de la isla.

Tras visitar casi de pasada la Playa de Los Frailes, pensábamos abandonar el norte de la isla por el fuerte viento y coger rumbo hacia el sur, esperando dejar atrás el viento y buscando ya un sitio dónde dormir.

 

Por un motivo u otro, decidimos pasar por la Playa de Las Arenas antes de pegarnos una hora de camino hacia el sur, y para nuestra sorpresa, era el lugar perfecto para pasar el resto de la tarde, cenar y pasar nuestra primera noche en la furgo.

Quizás no sea la mejor playa para ir con perros, puesto que está saturada de carteles con prohibición de “acceso, transito y permanencia” de esos monstruos terribles del inframundo que algunos humanos suelen acoger como mascotas…

En fin, a la playa no accedimos con Nala, pero todos los alrededores son perfectos para pasear y desconectar con el ruido de las olas de fondo.

Viendo que era una zona de bastante tránsito a esas horas de la tarde, no nos íbamos a arriesgar a sacar nada fuera de la furgo y que pudieran considerarlo acampada, así que como grata sorpresa, nos dimos cuenta de que la mesa plegable que acabábamos de comprar en Decathlon era perfecta para encajarla dentro de la furgo, de manera que uno sentado en el asiento giratorio del copiloto y el otro en los asientos traseros convertía la furgo en el comedor perfecto.

Como ya había dicho antes, cogimos lo justo para dormir y carretera, por lo que tuvimos que pasar por un supermercado a comprar algo para cenar y desayunar, aunque después de la comilona en Teno Alto, nos apetecía algo ligero y fresquito, así que acabamos cenando frente a la puesta de sol, melón con jamón.

Todavía quedaban coches y gente por la zona, por lo que Nala se tuvo que quedar un ratito más atada, pero después de corretear todo el día se quedó bien tranquila y parecía que estaba disfrutando igual que nosotros del momento.

Llegada la noche y tras un paseo por la zona, llegó el momento tan deseado, nos acostamos en la cama para ver la película Thi Mai: Rumbo a Vietnam antes de cerrar puertas y dormir nuestra primera noche del contador que encontraréis más abajo en esta misma página, y que esperamos que suba muchísimo en los próximos años.

Creo que podría considerar este lugar un Furgoperfecto en toda regla, teniendo en cuenta de que a ciertas horas suele estar bastante concurrido, pero hasta las 9/10 de la mañana, este era el panorama en la zona, al igual que durante toda la noche:

Tras la tranquila y tan ansiada pernocta fuera, nos levantamos prontito, puesto que Elena quiso dormir sin el oscurecedor de su ventana que daba justo al mar, para despertarse con la luz del sol y esas preciosas vistas. (¡Tendré que convencerla de que abra solo un trocito, o hacerle una pequeña ventanita si no quiere que la levante a las 8 de la mañana!)

Desayunamos tranquilamente frente al mar, y nos fuimos a caminar por un pequeño sendero que concurre por todos los alrededores del Campo de Golf de Buenavista.

Tras el paseo, y no sin antes remojarnos los pies en Playa Las Arenas, recogimos todo de camino a Buenavista, dónde acabamos dando con familiares para comer en Rincón La Abu, en El Palmar y regresar de vuelta a casa con muchas ganas de haber seguido en algún otro rincón de la isla para repetir una y otra vez la experiencia.

A título personal, y escribiendo Abel, mis sensaciones han sido muy buenas. Llevaba mucho tiempo detrás de estrenarme en el mundillo camper, y ahora tenemos un lienzo en blanco enorme, que es esta Transporter. No me puede gustar más la idea de dormir en cualquier parte y de esta manera, pero como puntos negativos tengo que decir que teníamos una nevera isotérmica que aunque mantuvo muy bien el frío con una bolsa de hielo, acabó chorreando y necesitando una toalla debajo para no mojarlo todo. Siendo críticos, la distribución interior que quiero, precisará de meses de trabajo y vendrá a la vez que los asientos-cama homologados que mejoraran el momento de dormir, pues el colchón hinchable hace bastante ruido con solo levantar una pierna! Ah, y además necesitamos urgentemente la batería auxiliar y enchufes para nuestros cacharritos!

 

¡Voy a convencer a Elena de que escriba aquí sus impresiones!

En resumen, espero que sea:

¡LA PRIMERA DE MUCHAS NOCHES FUERA!

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